Para que tengamos Esperanza

Dice Romanos capítulo 15, versículo 4: “Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Sagradas Escrituras, tengamos esperanza.”
¡Cuántas cosas cambiarían y qué distinto sería el vivir de las personas, si todos asumiéramos que no podemos transitar en esta tierra una vida feliz y segura, fuera del conocimiento de la PALABRA DE DIOS! La PALABRA, es el vínculo de comunicación... como alguna vez se suele decir: “hablando se entiende la gente”.
Pero lo cierto es que se ha dejado mucho de leer: nada o muy poco es lo que se lee. Y a veces dentro de la poca lectura, los libros que se leen no son precisamente los que pueden aportar algo provechoso.
El leer las SAGRADAS ESCRITURAS nos da la posibilidad, no solamente de acercarnos al mejor de los libros, sino también de poder conocer al autor por excelencia de este libro maravilloso, a través del cual Dios nos revela su amor y todas aquellas cosas que El tiene para los que le aman.
Analizando rápidamente el versículo 4 del capítulo 15 de Romanos, podemos ver que a medida que va transcurriendo el tiempo la BIBLIA sigue adelantándose a los acontecimientos. Porque todo lo que está escrito se va cumpliendo paso a paso. Así es que dice: “...porque las cosas que se escribieron antes...” ¿para qué? “...para nuestra enseñanza”.
Cuántas veces preocupados por una y otra cosa, desconociendo la voluntad de Dios, porque no nos tomamos un poquito de tiempo para leer y meditar en este precioso libro, nos desesperamos y perdemos la paciencia y aun la esperanza, como si no tuviésemos un Dios supremo que ve y conoce toda nuestra vida y espera que nos acerquemos a El para poder ayudarnos y mostrarnos esa esperanza de salvación que necesitamos. Por eso continúa diciendo el versículo 4 “...a fin de que por la paciencia y la consolación de las Sagradas Escrituras, tengamos esperanza”.
En 2» Timoteo capítulo 3, versículo 16 dice “Toda la Escritura (refiriéndose a la Biblia) es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia”. Lo que significa que el lector de las Sagradas Escrituras tiene todas las posibilidades de conocimiento con respecto a él y hacia los demás.
Leer las SAGRADAS ESCRITURAS cada día nos abrirá una puerta de conocimiento y acercamiento a la persona de Dios. Es como un raudal que fluye desde el trono de Dios hacia nosotros, es el amor de Dios hacia nuestras vidas.
Como dice San Juan capítulo 1 versículo 1: “En el principio era el Verbo (es decir, la Palabra), y el verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”.
La Biblia es la Palabra de Dios dada a los hombres, primero a través de los profetas y siervos de Dios y luego en la misma persona de su amado hijo Jesús.

Rosa de Martínez

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